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Guía de supervivencia 2.0 para Autónomos y Pymes | Parte 2

Hace un mes escribía una primera parte de esta guía de supervivencia improvisada, escrita a modo de tormenta de ideas, dedicada a Pymes y Autónomos.

En aquella ocasión describía lo que a mi juicio son las bases, asentadas sobre el sentido común, para el uso y explotación de WordPress y Facebook. ¿La motivación para escribirlo? Todas las preguntas sin respuesta que evento tras evento oigo al terminar cada ponencia, donde se exponen las bondades de las redes sociales, se promueve su uso, pero no se explica cómo. Lo cierto es que no hay un cómo definido y claro, aunque si unas muy buenas intuiciones que comparten la mayoría de los profesionales del social media.

Lo primero es un cambio de mentalidad. Pasar de un sentido unidireccional de la comunicación EMPRESA » CLIENTE, a otro bidireccional PROVEEDOR «-» PROSUMIDOR (productor-consumidor), donde quien proporciona el servicio o producto está al mismo nivel que quien lo demanda. Desembarcar en cualquier red social con nuestro catálogo bajo el brazo, y un monólogo en la boca, es un pasaporte seguro al fracaso.

Usando Twitter

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No son pocas las cuentas en Twitter de marcas que siguen a 1.500 y son seguidas por 70. Al ver su timeline, todo lo publicado hace referencia a su objetivo de venta. Aburren, no motivan, no convencen, no colaboran, no responden. Al final, los responsables no reconocen su deficiencia al gestionar la cuenta, que resulta abandonada explicando que “según su experiencia, Twitter no tiene ningún uso productivo“.

Usando Twitter así, lo primero es un cambio en las maneras de hacer y de relacionarse con el otro, con el que sustenta nuestra actividad, con el que paga la factura en definitiva. Dicho esto y con las ideas claras en nuestras manos abre tu cuenta.

Si pudiera escoger abriría una cuenta vinculada a una persona relacionada con la empresa o marca (si eres profesional independiente, es más fácil). Incluso podrías usar dos cuentas, una para la persona, otra para la marca como canal de información oficial. Configura el perfil incluyendo información relevante en la bio (descripción que define e identifica). Incluye la dirección de tu web oficial o blog.

Haz lo mismo en sentido inverso. Enlaza tus perfiles sociales desde tus canales oficiales de divulgación de contenidos. Este enlace de ida y vuelta sirve, y además dará veracidad a los perfiles, ahora que el proceso de verificación en Twitter se ha cerrado y está restringido para algunos pocos casos. Busca una masa inicial de seguidores en tu agenda de contactos. Evita “invitar” a los que no estén dados de alta. Se trata de localizar a los que sí están. Síguelos, salúdalos a través de la plataforma. NO añadas de manera masiva, no tengas prisa. Me parece más importante conseguir que te sigan 10 ó 20 personas que tienen alguna relación comercial contigo a que te sigan 100 ó 200 que no tienen o puedan tener ningún interés, presente o futuro, en tu actividad.

Sigue también a perfiles que aporten contenido de interés para ti, como profesional y como marca. En cuanto al contenido, la idea básica es generar valor y utilidad. Divulga enlaces que puedan ser útiles para aquellos que te siguen porque están interesados en lo que haces/vendes/publicas. Ayuda a divulgar lo que hacen los que están en tu misma línea, aunque parezca una contradicción, la idea que subyace es compartir/cooperar/colaborar.

Demuestra que observas a la competencia. Aporta un valor social a tu perfil. No sólo vendes cosas o servicios, también te importa lo que sucede a tu alrededor. Responde, siempre y a la mayor brevedad posible. ¡Responde incluso para decir no! Actúa con la idea de sugerir antes que convencer. Por favor, disfruta con lo que haces. No tienes que mantener una atención constante sobre Twitter. Úsalo no sólo para divulgar y conversar, también para recibir y aprender, haciendo una buena selección de a quienes sigues.

Desde tu perfil de marca, sigue a quien te sigue previa evaluación de su perfil. Evita los spammers, bots y timadores varios que, como en toda viña, siempre encontrarás. Recuerda que estás en un púlpito, en público. Evita las descalificaciones que por otro lado parece que se están poniendo de moda en los famosos que usan esta plataforma. No sigas sus pasos, no son buen ejemplo. Respeta y pide respeto. Trata como quieres que te traten. Sé paciente. Escucha. Escucha mucho. A los que colaboran contigo, a tus clientes, a tus competidores… a quien quiera que tenga algo interesarte que aportarte.

Usando LinkedIn

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La red social LinkedIn tiene un enfoque distinto al de Twitter o Facebook. Sobre todo si eres un profesional independiente, tienes que estar. En especial para las relaciones B2B (generación de negocios EMPRESA «-» EMPRESA). Dedica un buen tiempo, no cinco minutos, en rellenar debidamente tu perfil, con veracidad. No publiques aquello que no quieres dar a conocer realmente pero tampoco te des de alta pensando en mantener un alto grado de privacidad con tu información profesional.

Ambas cosas no son coherentes dentro de una red social. Exponerte da confianza a los que se acercan a ti o a aquellos a los que tú te acercas. LinkedIn es un escaparate de trayectorias profesionales. Piénsalo antes de dar el paso. Utiliza tu agenda de contactos para buscar a personas, compañeros de trabajo de tu actual empresa o anteriores, compañeros de estudios, de proyectos, clientes, colaboradores, colegas en asociaciones y agrégalos.

No caigas en la paradoja de sentir vergüenza a pedir recomendaciones. Es absurdo, todo lo contrario. Si has tenido una relación profesional o laboral con algunos de tus contactos, o bien han sido tus clientes, pídeles una recomendación a través de tu plataforma. Y pídelo sólo una vez. No exijas ni obligues, no comprometas. Si alguien no te recomienda, puede ser debido no sólo a que no quiera, sino a que pasa por alto la petición, a que tenga por costumbre no hacerlo u otra causa.

No saques conclusiones. Si te piden recomendaciones, devuelve la petición, de manera sincera y directa, o bien rechaza cortésmente la petición. Explica los motivos de una manera neutra. Evita seguir a personas con las que no deseas o querrías tener contacto profesional por motivos pasados. Si eres el representante legal de tu organización, crea la página de empresa. Pide a tu equipo que participe también en LinkedIn, que contacten con los clientes a través de esta plataforma, si la usan.

Valora la posibilidad de utilizar grupos cerrados para determinados proyectos. Busca grupos abiertos de discusión vinculados a tu actividad, escoge dónde quieres participar y dónde vas a encontrar información útil. Participar en grupos es una buena manera de entrar en contacto con nuevos colaboradores o encontrar nuevos clientes. Participa en ellos de manera moderada, aporta valor, no capitalices los temas con tu presencia. Se trata de compartir, no de dar discursos.

Busca preguntas abiertas realizadas en la plataforma, ligadas a tu especialidad y ayuda a responderlas, eso ayudará a crear reputación y a demostrar tu valía.

Haz un esfuerzo por mantener vivos tus contactos en la plataforma, salúdalos en fechas señaladas. Evita las generalizaciones, personaliza tus mensajes. Busca obtener productividad a través de la herramienta, encontrar perfiles profesionales adecuados para algún proyecto o dar un paso adelante ante una oferta determinada.

En definitiva, haz lo mismo que haces habitualmente con tu teléfono, lo que has hecho siempre con los mailing, lo mismo que has conseguido con tus tarjetas de presentación… pero utilizando LinkedIn, que sirve para exactamente eso: socializar en un ámbito profesional.

Las claves del éxito

En definitiva, usa Twitter como un canal de información social bidireccional y LinkedIn como una red social profesional… ¡también bidireccional! Y como terminé diciendo en la ocasión anterior, usa el sentido común como guía, la honestidad como manera de ser, aprende a aceptar los éxitos y a reconocer los errores.

No temas utilizar las redes sociales. Son herramientas. Nada más. Tú les das sentido con el uso. No muerden.

¡Ah! Tres cosas para el final: agradece. Da las gracias honestamente por la atención y la ayuda que te puedan prestar. Frente a los errores, pide disculpas y busca soluciones. Invierte una parte de lo que haces en los demás. Si los que te rodean, mejoran, tú lo haces mucho más. Poco más que aportar. Hay mucho que entresacar y sobre lo que explayarse a gusto. Esta guía, como decía inicialmente, es un batiburrillo de consejos prácticos, pero sin mucho orden. Por tu parte queda el googlear sin miedo, buscar manuales, seguir blogs especializados, formarte e informarte, escuchar y aprender. Y cuando tengas dudas, pregunta. Verás que sorpresa te llevas.

Muchas gracias por leerme.

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La gente suele utilizar este campo para poner todo lo que hace o ha estudiado. Yo paso, prefiero que me conozcas. Me gusta todo lo relacionado con el Marketing Digital, me encantan las series tipo: Arrow, Flash, (si.. de super-heroes :D) y cada año nuevo me propongo ir al gimnasio o dejar de fumar.

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